FRECUENCIAS

Hay cuatro clases distintas de etiquetas en uso.

Son categorizadas según su radiofrecuencia: las etiquetas de frecuencia baja (entre 125 ó 134,2 khz.), las etiquetas de alta frecuencia (13,56 mhz.), las etiquetas UHF o frecuencia ultraelevada (868 a 956 mhz.), y las etiquetas de microondas (2,45 ghz.)

Low Frequency (LF 125 Khz)

Esta frecuencia es utilizada básicamente en aplicaciones que precisan de una distancia de lectura corta (pocos centímetros) y está menos influida por la presencia de líquidos o metales. Sus aplicaciones son: control de accesos, identificación de animales, mascotas, etc.

High Frequency (HF 13.56 Mhz)

El rango de lectura es de unos cuantos centímetros y es influida por la presencia de metales. Esta frecuencia es utilizada en: hospitales (identificacion de pacientes), control de accesos, bibliotecas, documentos, trazabilidad, animales, etc.

Ultra High Frequency (UHF 860-960 Mhz)

Esta frecuencia permite identificar gran número de etiquetas en el campo de lectura al mismo tiempo y a gran distancia. Está influida por la presencia de metales y líquidos. Las principales aplicaciones son: control de activos, control de accesos, gestión de inventario, parkings, industria farmacéutica, laboratorios, exposiciones, tracking de containeres y pallets, trazabilidad de ítems, etc.

Microwave (MW 2.45 Ghz)

En esta frecuencia se utilizan etiquetas activas, que permiten una gran distancia de lectura y alta velocidad de transferencia de datos. El costo de los TAGS activos es elevado y se usa por ejemplo en los peajes de las autopistas.

Activos

Las etiquetas RFID activas deben tener una fuente de energía, y pueden tener rangos mayores y memorias más grandes que las etiquetas pasivas, así como la capacidad de poder almacenar información adicional enviada por el transmisor-receptor.

Actualmente, las etiquetas activas más pequeñas tienen un tamaño aproximado de una moneda. Muchas etiquetas activas tienen rangos prácticos de diez metros, y una duración de batería de hasta varios años.

Pasivos

Las etiquetas RFID pasivas no tienen fuente de alimentación propia y se alimentan de la señal generada por el lector y transmitida a través de las antenas.

Como las etiquetas pasivas son mucho más baratas de fabricar y no necesitan batería, la gran mayoría de las etiquetas RFID existentes son del tipo pasivo

Semi-Activos

los tags semi-activos se activan tan sólo cuando se programan para enviar una señal, o a interva-los establecidos previamente, o bien para reaccionar a unevento concreto.

Semi-Pasivos

Las etiquetas RFID semi-pasivas son muy similares a las pasivas, salvo que incorporan además una pequeña batería. Esta batería permite al circuito integrado de la etiqueta estar constantemente alimentado. Además, elimina la necesidad de diseñar una antena para recoger potencia de una señal entrante. Las etiquetas RFID semi-pasivas responden más rápidamente, por lo que son más fuertes en el ratio de lectura comparadas con las etiquetas pasivas.



Todos estos tipos de tags activos pueden configurarse para albergar y controlar sensores que miden, almacenan y, de ser necesario, procesan una amplia gama de parámetros. También la de los tags combinados con sensores se considera un área en crecimiento

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